La Guaratara: constituyente

Por: Joaquin Rondón.- Venezuela nuevamente es vanguardia mundial por la dignidad, la soberanía y la lucha antiimperialista con la Constituyente convocada por el Presidente Nicolás Maduro, haciendo uso de sus atribuciones y asumiendo el momento histórico, cuando la política imperial emprende la siembra del odio y desintegración Latinoamericana para promover el tutelaje invasor y genocida de los Estados Unidos.

La Constituyente en Venezuela no sólo se justifica jurídicamente en la propia Carta Magna, tan estudiada en todos los continentes; la ANC resulta estratégicamente necesaria para derrotar el tipo de guerra golpista y fascista en marcha, con financiamiento de dos petroleras norteamericanas. Es inmoral y mediocre oponerse a la convocatoria Constituyente, cuando la misma Colombia en 1991 recorrió ese camino, sólo que sin la participación mayoritaria y protagónica del Pueblo.

Siempre que los imperios han desafiado la dignidad de una Patria, se impone el Poder Constituyente; fue así el 5 de julio en Venezuela, también la Constitución Bolivariana de 1999 y diversos procesos llevados a cabo en muchas naciones que, ante los retos y embestidas imperiales, recurren al poder originario. Muy distante y distinto hace el propio Estados Unidos cuando enmienda su constitución para adecuarse a los cambios sociales, nunca estructurales, como ocurrió en Colombia en 1991 donde el número de representantes apenas favoreció a una elite burguesa con, casi nula, participación popular, limitada además por el terrorismo ejercido desde un poder innombrable, latente y opuesto a la Paz en su tierra y más allá de sus fronteras: el narcotráfico uribista.

Ya la Convocatoria Constituyente en Venezuela está venciendo, aunque muy pocos medios hagan referencia a ello: en primer lugar desmontó la literatura de Gene Sharp sobre los “métodos no violentos”, en segundo lugar son miles las candidaturas del Pueblo y por último: la Constituyente provocó la desvergüenza de gobiernos que se jactan de demócratas y se atreven a cuestionar una Asamblea Constituyente, entre ellos Estados Unidos, Colombia y el mismo Vaticano que se resiste al clamor y exigencia de millones de religiosos y laicos en demanda de una Iglesia asamblearia.

Por ello el Pueblo venezolano y los Pueblos del Mundo Bueno, debemos estar más alertas: los enemigos de la Paz no dejarán de promover el terror, como lo hicieron en Colombia en 1991: mientras la Constituyente legislaba por la Paz, el narcotráfico presionaba con asesinatos y terror. Lo mismo pretenden en Venezuela los grupos fascistas financiados por la Exxon, dedicados a desmoralizar la militancia revolucionaria y ahora la FANB con ataques apátridas a La Carlota, reafirmando que Gene Sharp no se ruboriza por la violencia y el terror; la MUD es un DAESH tropical.

La Constituyente avanza victoriosa. En momentos cuando la política exterior gringa resulta risible y demente, cuando caen los traidores y sus mercenarios se desesperan, nuestro Pueblo y FANB se mantienen unidos y firmes, moral en alto para repetir la gloria de Carabobo, esta vez sin balas, sin lanzas; bastará la participación de todo un Pueblo en Constituyente, ratificando su repudio al fascismo y la traición, blindando constitucionalmente nuestra determinación a ser Libres, Soberanos, Amantes de la Paz y Hermanos del Mundo Bueno.