Constituyente es paz

Por: G/B Hermes Carreño

¡Vuelve el perro arrepentido!, así viene de nuevo la oposición, después que en 2016 pedían a gritos la activación de un proceso constituyente para “recuperar la democracia”. Ahora que se activa por la vía constitucional más expedita, salen arrepentidos gritando que el Pdte. Maduro, “viola la Constitución Nacional”.

Resulta que ahora no quieren la Reforma Constitucional, legalmente establecida en el artículo 347 de la CRBV, porque el Presidente convocó al Poder Originario (El Poder Popular) para que fuera el protagonista. La oposición se rehúsa una vez más a la iniciativa gubernamental, no por costumbre, sino porque esta acción reactiva el escenario de diálogo, pero un dialogo plural, abierto, democrático, participativo e incluyente con toda la población venezolana.

Cuando nos referimos anteriormente a la vía más expedita para su activación, es porque de las iniciativas de convocatoria que muestra el artículo 348 de la CRBV la más rápida es la que toma “el Presidente o Presidenta de la República en Consejo de Ministros”; iniciativa que deja a la oposición sin respuesta política porque dentro del marco constitucional no tienen respuesta acorde a tremenda iniciativa, incluso promovida por el Papa Francisco; incrementando su desestabilización con pura violencia.

Otra fortaleza de esta convocatoria, es que todo el pueblo organizado en gremios privados, comunas y demás organizaciones podrán presentar de manera directa sus propuestas para mejorar la estabilidad nacional. ¡Hay que entender la rabia opositora!, en 18 años jamás le han hecho una propuesta seria al País y le molesta no tener tiempo para inventar y seguir engañando a los pocos seguidores que les quedan. Ellos solo quieren hacerse del poder para plagar de miseria a la Venezuela toda, parafraseando al Libertador Bolívar.

Esta iniciativa fortalece el legado del Comandante Chávez. Hace falta evolucionar, la Asamblea Nacional Constituyente se erige, entre otras cosas, para ganar paz, garantizar la soberanía nacional, mejorar el sistema económico, más justicia, seguridad y protección social y más garantía a nuestra juventud.