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Carta al lector James P. ¿Cómo era la IV República?

Por Álvaro Samuel

Apreciado amigo James P. me apresuro a responderte la pregunta que dejaste en el blog: ¿Cómo era la Cuarta República? Por un momento pensé en responderte con un artículo de opinión, pero luego vi la forma tan personal de hacerme la pregunta decidí hacerlo con una carta que haré pública en el blog, espero con estas breves palabras disipar tu interrogante.
Volvamos un poco atrás en el tiempo, durante toda la segunda mitad del siglo XX, específicamente de 1958 hasta 1998 en Venezuela se vivió un ciclo “democrático”, que tenía unas características llamativas.

Venezuela salía de una dictadura que tenía sumida a más de la mitad de la población en el analfabetismo por falta de escuelas, ausencia de instrumentos básicos para la enseñanza en las pocas que existían y donde sólo se “aprendía” a leer, escribir y contar.
No sé si en tu país pero en Venezuela con el desarrollo de la explotación petrolera se generó un cambio demográfico, la mayoría de la población (que eran campesinos) se concentraron en la zona costera-central del territorio nacional, los campesinos cambiaron las casas de barro y el aire fresco del campo por un rancho de latas zinc en los cerros de Caracas o las periferias de las ciudades centrales de Venezuela, dejando de ser un país exportador de alimentos para convertirnos en un exportador del “excremento del diablo”, petróleo.
Con los petrodólares llegó la economía importadora, los gobiernos de Acción Democrática y COPEI enrumbaron el barco hacia la cultura importadora, donde impera el pensamiento base de que lo fabricado afuera siempre será mejor que lo hecho en Venezuela y que hay petróleo para qué producir aquí comprémoslo afuera, de esta manera mi país se vio invadido de empresas que no producen nada, solo distribuyeron (y siguen distribuyendo) productos que compraban (y compran) a precios de gallina flaca (baratos), y los vendían (y venden) a engordados (caros) aprovechándose de la naciente mentalidad consumista.
La mentalidad consumista de Venezuela, como la de todos los países colonizados por el supuesto desarrollo y estilo de vida de los EEUU (que sabemos es insostenible) cambió la mentalidad de los hijos de esos campesinos que llegaron a las ciudades buscando una mejor vida, se creó una segunda generación de alienados que estaban más alejados del campo que sus antecesores y más cercanos a la cultura capitalista, al modelo y sueño de vida de EEUU que se vendía (y vende) en los medios.
Para mantener este engaño hubo represión y muchos jóvenes talentosos se perdieron en el “disparen primero y averigüen después” de Rómulo Betancourt, en la lucha guerrillera de los años 60 y 70, sin olvidar a los que murieron en las calles reclamando educación gratuita de calidad, un pasaje estudiantil, entre muchas otras cosas, amigo James.

Decir que la izquierda fue incapaz es un error, ¿acaso por casi treinta años no asesinaron a sus líderes?
Con la Cuarta República se perdieron prácticamente dos generaciones de luchadores sociales, hombres y mujeres que literalmente dejaron el pellejo en la lucha por una verdadera democracia, ellos vieron el verdadero rostro de los gobiernos de AD y COPEI. La otra cara de la moneda era la parte del pueblo que veía o no quería ver la realidad país de aquellos años, ya sea por miedo o ignorancia alienada.
Con este panorama llegamos a El Caracazo (27, 28 de febrero de 1989), donde el pueblo explotó, pero sin un liderazgo, como ya te había comentado, dos generaciones de líderes sociales no pasan sin cobrar factura, esta masa de pueblo salió a la calle a liberar la presión social y económica que el mismo sistema político ideológico capitalista venía alimentando desde 1958 generación tras generación, sin cumplir ninguna de sus promesas.
La década del 90 en Venezuela fue clave, a los partidos políticos de derecha tradicionales las pequeñas fisuras se le hicieron abismos, cada vez estaban más separados del pueblo venezolano, sobre todo después de la masacre que llevaron a cabo para contener El Caracazo.

James, esta cifra te asombrará:  más de 3000 muertos (oficialmente), las morgues estaban a reventar, los féretros no alcanzaban para tantos cadáveres.
Ahora imagino que te preguntarás el ¿Por qué? Y ¿Quién fue el culpable de esas muertes? Murieron porque había hambre, los niños comían perrarina, eran ricos en parásitos, más de la mitad de la población escolar no terminaba la primaria, gran parte de los que terminaban la educación secundaria no lograban obtener un cupo universitario porque existía un sistema de admisión excluyente que nos estaba llevando a la privatización de la educación.
¿Quién fue el culpable? El imperio de los EEUU a través de organizaciones como el Banco Mundial (BM) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) que presionaron a los gobernantes títeres a llevar adelante medidas económicas y políticas en contra del pueblo, y en beneficio de los intereses de la potencia norteamericana. Apreciado James, los gobiernos de la Cuarta República privatizaron empresas básicas del Estado en nombre de un progreso que nunca llegó y lo que trajo fue descontento y muerte.
El 4 de febrero de 1992 se alzó el Comandante Chávez con un ejército de 3000 mil hombre entre oficiales y soldados rasos, la mayor rebelión militar cuantitativamente hablando que ha ocurrido en Venezuela (si mi memoria no falla), y aunque no lograron el objetivo inmediato que era el poder, lograron otro más importante, la simpatía del pueblo que había sido masacrado ese mismo mes tres años antes.
En un país donde nadie se hacía responsable por sus actos llegó Hugo Chávez en minuto y medio que le dieron los medios se hizo responsable de todos los actos ocurridos entre la madrugada del 3 y la mañana del 4 de febrero 1992, pronunciando el “por ahora” que cambio la historia venezolana en dos, antes de Chávez y después de Chávez.

Tanto fue el afecto que se generó entre Chávez y el pueblo que gracias a la presión de la calle el expresidente Rafael Caldera lo tuvo que liberar el 26 de marzo de 1994, desde ese momento se fue a recorrer las catacumbas del pueblo.
De ahí para adelante todo fue cuesta arriba para los partidos políticos tradicionales (AD y COPEI) que se terminaron de romper, la situación económica se agudizó con una crisis bancaria donde varios bancos recibieron ayuda económica del Estado de aquella época, y amigo James, se fueron con la cabuya en la pata (se fugaron con el dinero que recibieron y el de los ahorristas que tenían en sus bancos) como es la costumbre de la burguesía, la trampa.
La educación continuó en el mismo pésimo estado, la salud del pueblo cada vez peor, la pobreza extrema casi en un 30% de la población, más dependencia del petróleo, analfabetismo, niños y adultos viviendo en las calles y muchos más, amigo James, hasta que llegó el Comandante Chávez, ganó las elecciones presidenciales en 1998 y mandó a parar y a cambiar este país para siempre, para mejor rumbo al socialismo, pero eso sería parte de otra carta.
Con estas últimas líneas me despido deseando que llenen un poco tu interrogante, seguro habrá faltado algún dato que desconozco y que una persona experta en el tema no hubiera olvidado mencionar.
Tu amigo Álvaro Samuel, 6/4/2017. Barinas, Estado Barinas.