Grito llanero, de @Pegeniev DELSY EN MERCOSUR

Por: Pedro Gerardo Nieves

Vamos a decirlo en buen idioma barinés: para los bagres de la Triple Alianza (Argentina, Brasil y Paraguay) que (des)gobiernan por artimañas tracaleras el Mercosur era punto de honor no dejar a entrar a nuestra cancillera, ni a ningún patriota venezolano, a la cita de ese mecanismo de (des)integración regional.
La razón es muy sencilla: por estos días les arde en el rabo, y mucho, que sus fogosos intentos por restablecer el perruno tratado de Área de Libre Comercio de las Américas-ALCA, se vea obstaculizado por los criterios revolucionarios de la Venezuela bolivariana y chavista, asumidos muy brillantemente por nuestra pizpireta cancillera.
Porque el Alca se fue exactamente para donde usted pensó cuando, como lector gestáltico, completó con la frase de Chávez que vaporizó la embestida imperial por someternos económica y financieramente: ALCA, ALCA, al carajo.
En ese entonces, el 4 de noviembre de 2005, un dream team de líderes nuestramericanos se reunieron en una multicolor Cumbre de Los Pueblos donde llevó la batuta estelar nuestro paisano Hugo Chávez. Allí, de manera tronante y determinada, nuestro Comandante Eterno clavó la estaca en el pecho del Drácula Bush que quería chuparnos la sangre, los recursos y el futuro. Y es que el pueblo latinoamericano estaba guapo y apoyado por la alineación revolucionaria de Lula Da Silva, de Brasil; Néstor Kirchner, de Argentina; el aún no presidente Evo Morales y figuras rutilantes como el futbolista argentino Diego Armando Maradona y el cantautor cubano Silvio Rodríguez. Fidel, desde su Cuba, participó activamente en el diseño y ejecución de la magistral batalla libertaria.
Hoy, cuando ya no son sustancia física Chávez, Kirchner, ni Fidel, le toca con dureza a sus legatarios echarle un camionao de bolas, habida cuenta de la alteración de las correlaciones de fuerzas en el escenario internacional.
Por el lado de nuestra Patria, tenemos como Presidente a un sagaz espadachín de las relaciones internacionales, curtido en 1.000 batallas dirigidas por Chávez: Nicolás Maduro.
Y como operadora de las políticas en la arena internacional Maduro designó a una menuda dama, más preparada que un paloapique, de incuestionable y sufrido pedigrí revolucionario, que ha sorprendido a muchos con su garra y esclarecimiento: Delsy Rodríguez, nuestra cancillera.
La chama de gafas de nerd, chiquita y femenina, con su sangre caribe ha sentado de culo a más de uno en el ring internacional venciendo a punta de inteligencia y patriotismo cualquier estereotipo.
Con esa vehemente bravura la mujer agarró sus cachachás y se fue volando a Argentina para ejercer la presidencia de Venezuela en Mercosur, pero ya prevenida de la conjura contra nuestro país que urdían los carcamales de la Triple Alianza, comprobada mediante los respectivos cacareos mediáticos.
Podemos asegurar que los bichos no esperaban que la cancillera se presentara en el foro, pero cuando vieron que la vaina iba en serio (de hecho se le escuchó decir a Delsy que si no entraba por la puerta lo haría por la ventana), como viejas intrigantes concertaron otro sitio para reunirse, pero además destacaron un piquete de policías para impedir que la chama lograra entrar.
De tal manera que PUM, nuestra cancillera fue jamaqueada por los gorilas de Macri y, en ejercicio de la terrorífica tradición violadora de los derechos humanos por la derecha del Cono Sur, fue también golpeada vilmente sin que para ello importara su condición femenina ni política.
Por eso rendimos solidario homenaje a nuestra espelucada y valiente cancillera que, se lo aseguramos, no dará descanso a su alma ni reposo a sus brazos hasta ver restituidos los derechos de nuestra Patria ante cualquier escenario internacional.