Venezuela: Diálogo (pasado, presente y futuro)

Por Álvaro Samuel
En el anterior artículo: En las voces de la derecha opiné que “el diálogo es perder tiempo y energía, si nuestra oposición fuera seria y patriota valdría la pena sentarse en la mesa, y sería hasta sabroso un buen debate de ideas, pero no es nuestro caso, la oposición venezolana es apátrida y no tiene ideas constructivas que discutir”. Y aunque la oposición venezolana se encuentra con fuerzas disminuidas y con las divisiones de intereses más marcadas que antes, eso no quiere decir que haya cambiado de idea, sigo creyendo que es innecesario el diálogo, parafraseando al Che Guevara, al capitalismo y las burguesías ni un tantito así.
Desde el 24 de octubre, cuando el Presidente Obrero Nicolás Maduro se reunió con el Papa y se iniciaron los preparativos del diálogo entre el Gobierno Nacional y la oposición con la participación de un representante de la Santa Sede la tinta no ha dejado de correr y hasta el diez y seis de noviembre se han publicado más de 56 notas de prensa sobre el tema, solo en los periódicos Correo del Orinoco y Ciudad Barinas, una cantidad impresionante debo admitir, pero este es solo el presente del tema “diálogo”, ya casi nadie en especial la oposición se acuerda de las opiniones que emitieron diferentes personajes de la política nacional e internacional sobre este tema. Hagamos un poco de memoria amigos lectores:
El presidente de Colombia Juan Manuel Santos opinó que su país quiere “estimular y exhortar a que eso suceda” porque él piensa que a través del diálogo “se pueden resolver los problemas y encontrar las soluciones”. Oscar Cabello (viceministro de Relaciones Exteriores del Paraguay) también comentó sobre el diálogo lo siguiente: “instamos al Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela a aceptar la disposición expresada por la Santa Sede. Estamos convencidos de que el diálogo político oportuno y de buena fe será el instrumento más eficaz para hacer frente a las necesidades urgentes del pueblo venezolano, preservar la paz y la seguridad” (El diario de los Llanos, 30 de septiembre 2016, pág. 13).
La oposición se sentó en la mesa de diálogo pero todavía “no quieren dejar claro a sus militantes y al pueblo entero venezolano el verdadero tema en diputa, las dos visiones de sociedad que se están peleando el horizonte: una sociedad socialista o la perpetuación de la sociedad capitalista”. Farruco Sesto en el artículo de opinión Cavilando sobre el diálogo (27 de octubre 2016, Correo del Orinoco, página 21) dejó dos preguntas en el aire que rescato en esta oportunidad: “¿Cuáles serían los puntos donde pudiera condescender la Revolución con sus adversarios? No me lo imagino” y “¿En qué podemos comprometernos para que la derecha se sosiegue? No tengo ni idea”.
Con todo lo difícil que pueda resultar responder las preguntas de Farruco la política siguió su curso y las manifestaciones de apoyo no se hicieron esperar, “el presidente de la UIP (Unión Inter Parlamentaría Mundial) Saber Chowdhury “expresó que el mandato de esa instancia interparlamentaria mundial «es facilitar el diálogo para resolver los conflictos, pero sin inmiscuirse en los problemas internos de los países»” (25 de octubre 2016, Correo del Orinoco, página 5). Por su parte Unasur en un documento de apoyo al dialogo dijo: “El diálogo es el camino que producirá mayores beneficios políticos con menores costos sociales y en menor tiempo” (26 de octubre 2016, Correo del Orinoco, página 28). Cierro este párrafo de opiniones con lo dicho por Federica Mogherini (alta representante de la Unión Europea (UE) para los Asuntos Exteriores y Seguridad) sobre el diálogo en Venezuela: “alentador paso adelante que ha de continuar con el pleno compromiso de todas las partes”.
Me encanta como los representantes de la iglesia venezolana apoyan el diálogo, en especial el arzobispo de Caracas Urosa Savino que fue enfático, democrático y muy dialógico cuando expresó el pasado primero de noviembre que “dentro de la oposición deben tener cuidado con los llamados que puedan generar violencia por parte de grupos armados ilegales –seguro hablaba de los de la oposición-. Ir a Miraflores el jueves no conviene. Se debe evitar la violencia fatal” (1º de noviembre, Ciudad Barinas, página 12), a Dios lo que es de Dios, y al Cesar lo que es del Cesar.
Arriba dijimos que la oposición se encuentra más dividida que antes y eso lo podemos ver en la voluntad de sentarse a la mesa de diálogo, la cual no tiene el partido político Voluntad Popular y otros dirigentes de la oposición más frontalmente radicales, es que todos ellos son radicales pero no lo demuestran por la presencia del representante del Vaticano Claudio María Celli, como dice Fredy Salazar en su artículo Dios aprieta, pero no ahorca (Especulador Precoz, 16 de noviembre), “no les quedó otra que llamar al Papa para sentarse a dialogar, y Francisco les mandó un argentino que es lo más parecido a Dios en esta tierra”.
Como resultado de la primera reunión se crearon cuatro mesas de trabajo. La primera mesa: paz, respeto al Estado de Derecho y a la soberanía nacional, bajo la coordinación de José Luis Rodríguez Zapatero (ex presidente español); La segunda mesa: verdad, justicia, derechos humanos, reparación de victimas y reconciliación, la coordina la Santa Sede; la tercera mesa: económico-social coordinada por Leonel Fernández (ex presidente de República Dominicana); La cuarta mesa: generación de confianza y cronograma electoral coordinada por Martín Torrijos (ex presidente de Panamá).
No debería pero los acuerdos a los que se llegaron en la segunda reunión entre el gobierno y la oposición que concluyó el 12 de noviembre me dan risa, porque una cosa es que firmen el acuerdo y otro que la oposición quiera cumplirlos, porque van en contra de sus intereses, pero sean ustedes amigas y amigos lectores jueces de mi opinión:
1. En el campo económico-social el Gobierno Nacional y la MUD acordaron trabajar de manera conjunta para combatir toda forma de sabotaje, boicot o agresión a la economía venezolana. Seguro va a ayudar mucho la MUD en este acuerdo, si su mayor fortaleza es la debilidad económica del gobierno en ciertos aspectos.
2. En el campo político, se acordó avanzar en la superación de la situación de desacato de la Asamblea Nacional dictada por el Tribunal Supremo de Justicia. Ya lo van a hacer, pongámonos a esperar sentados, que en el 2017 tendremos otro presidente de la AN y veremos qué pasa.
3. En el marco de la soberanía nacional y en resguardo de la integridad territorial se acordó una posición unánime sobre los derechos de la Guayana Esequiba. Lo que si resguardaran los dirigentes de la oposición con mucho celo son sus propiedades y cuentas bancarias en el Norte.
4. Se adoptó la Declaración Conjunta “Convivir en Paz”. No sabemos hasta cuando aguante la oposición esa paz, porque la violencia es de sus mejores armas –sino la única-, o hasta que punto logren a controlar a sus grupos violentos.
5. Sumar a un Gobernador por cada una de las partes, invitar a representantes de los diferentes segmentos de la sociedad.
Por ahora se vive una calma en Venezuela, la oposición ha dejado la calle y su planes de violencia, solo algunos dirigentes se siguen comportando como niños toñecos y necios, pero no sabemos por cuánto tiempo dure la situación, porque al final, con mesa de diálogo o no, en Venezuela dos proyectos se siguen disputando el horizonte político: el socialista y el capitalista. ¿Hasta cuándo se puede seguir estirando esta paz momentánea? No lo sé, lo cierto es que en algún momento la oposición le dará la patada a la mesa y volverá a su política de la violencia y nosotros los chavistas a combatirla y seguir avanzando.

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