Grito llanero, de @Pegeniev FIDEL=FIEL

Por: Pedro Gerardo Nieves

Con los rasgos físicos propios de un abuelo intelectual, y contra todo pronóstico, arriba este 13 de agosto el compañero Fidel Castro Ruz a la envidiable edad de 90 años.
Llega así Fidel a una edad, que es probable él mismo no se crea, habida cuenta que contra él casi 700 atentados para quitarle la vida fueron urdidos por el imperialismo. Como para aparecer, solo por este hecho descomunal, inscrito en el libro Guiness de Récords.
Agréguese que Fidel junto a su pueblo tiene más de 60 años ganando la guerra a la potencia bélica, económica y política más poderosa del planeta y entenderemos que nos encontramos frente a una figura, que si no tratáramos de llevar con rigor y cientificidad, adquiriría los caracteres de mito, de leyenda.
Porque, además de las tentativas criminales de las que ha sido víctima, no dudamos en afirmar que, en similar proporción, Fidel ha sido uno de los seres humanos más vilipendiados, calumniados y desprestigiados por las formidables maquinarias de propaganda del imperialismo.
Ya que no pudieron matarlo físicamente, 6 décadas tienen también los aparatos de comunicación pretendiendo su asesinato moral, sin éxito. Tan grande ha sido el fracaso de los medios de comunicación colonialistas que hoy la figura, la estatura intelectual y moral y el legado de Fidel son respetados y estudiados hasta por sus más acérrimos enemigos.
Porque sí. Es Fidel un héroe de las mejores epopeyas de la Historia.
Escribir en alabanza a Fidel es realmente muy fácil, y ríos de tinta han corrido gracias a esclarecidos escritores. Los momentos señeros de su historia personal, ineludiblemente unidos a la historia de su patria, han sido documentados casi al detalle y, aún hoy, concitan la admiración de quienes lo estudian.
De hecho el mismo Fidel ha realizado una concienzuda labor de documentación histórica de la gesta cubana de liberación y de sus luchas desveladas contra el imperialismo; de los logros de un pueblo que llegó al poder y se encuentra de repente con la obligación de gobernar llenos de buenas intenciones pero sin dominar herramientas técnicas y habilidades que dominaba la burguesía; de los aportes desmesurados de una pequeña isla a la liberación de los pueblos del mundo a través de un internacionalismo redentor y de las luchas humanitarias, científicas, tecnológicas, todas virtuosas, que enaltecen al pueblo cubano en revolución, ayer condenado a servir de burdel y casino de los Estados Unidos de Norteamérica por la oscuridad de la dictadura de los forajidos batistianos.
Por tanto, si tratamos de hacer abstracción del legado de Fidel hemos de condensar sus virtudes en tres elementos cardinales: Fidel es ciencia y conciencia.
Fidel y la Revolución Cubana abordaron la ética, la vivieron, la instalaron y la convirtieron en razón de Estado. El Ché, durante tiempos duros, no dudó en afirmar que Fidel poseía toda la moral para pedir sacrificios a su pueblo. Fidel es ciencia porque siempre su vida fecunda ha demostrado que es la verdad científica la que prevalece y permite el avance de los pueblos. Ha levantado la falda de las falacias del capitalismo y ha vencido, científicamente, para construir el Socialismo.
Fidel es conciencia porque en Cuba jamás el fin justifica los medios. Como lo ha dicho es la mentira el instrumento permanente de la opresión.
Por eso hoy, desde la Patria de Simón Bolívar, te decimos Fidel=fiel que la historia no te absolvió solamente: también te premia, te reconoce y enaltece.