Latinoamérica sufre el contraataque del bloque imperialista

El panorama internacional que está planteado para América Latina, por parte del bloque imperial que defiende los intereses del capitalismo y de los países del primer mundo, es de “contraataque” para recuperar el terreno que han ganado los gobiernos progresistas como Brasil, Venezuela, Ecuador, Bolivia, Argentina y Nicaragua, así lo definió Alfredo Ramos, miembro del Consejo Comunal del Sur de la Urbanización Cinqueña III y docente de la Universidad Bolivariana de Venezuela.

“Hoy nuestra América Latina está siendo contraatacada por fuerzas internacionales de la reacción que representan al imperialismo, integrado por el Fondo Monetario Internacional, Banco Mundial, la OTAN y el propio gobierno de los Estados Unidos, para restar los avances y logros construidos por el Bloque Latinoamericano que piensa distinto, contra el poder único omnímodo del capitalismo”, expresó Ramos, al evaluar la situación que está viviendo la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, por parte del senado congresista brasileño para destituirla de su actual cargo.

Los gobiernos progresistas que generan políticas de inclusión social, de humanismo, que aprecian al ser humano como la principal razón de ser, para el vivir bien, están representados en instituciones de integración multilaterales como el ALBA, Unasur, CELAC, Petrocaribe, Telesur entre otras, y están por encima de imperio capitalista, que hoy en día está atacando a los gobierno democráticos constituidos en la base del pueblo.

Prosiguió, “los países progresistas han tratado de conseguir razones históricas de integración en Simón Bolívar, para convertir a América Latina en una razón de posibilidad de alianza con otras naciones que tienen signos distintos en relaciones internacionales con el resto del mundo, sean China, Irán, Rusia, Bielorrusia entre otras, convirtiéndose así en grandes aliados para la integración latinoamericana y del mundo”.

El profesor Ramos enfatizó que los pueblos de Latinoamérica están claros del poderío militar de los países capitalistas, que podrían arrasar con el mundo entero pero podrán ser condenados por el resto del mundo por sus actos violentos, es por ello que están usando armas mediáticas, unas de uso tradicional (Tv, radio, prensa escrita) y las de última generación, las redes sociales, para engañar e inocular su odio.

“Las redes sociales tienen control desde el centro de Estados Unidos, quienes monitorean constantemente todo tipo de informaciones individuales y de los centros que generan políticas para procesos de transformación social desde los gobiernos que apuntan a la verdadera democracia de igualdades económicas”, explicó Ramos, haciendo el llamado también a estar alerta ante los constantes ataques mediáticos.

Sobre el caso de Venezuela, en los momentos de coyuntura  no es más que la prolongación de una guerra continuada del gran capital y de  la economía de las finanzas,  que maneja todo el sistema de distribución de alimentos y servicios por sus inconformidades con el Gobierno Bolivariano, que pone el proceso revolucionario y socialista a merced del poder popular.

Finalmente agregó que la Asamblea Nacional en el país está representada por la tortura, la antidemocracia y el enriquecimiento individual de Ramos Allup, apoyado en los terroristas de VP y PJ, “ellos están montados en esa revancha, en esa contraofensiva de la venganza histórica del gran capital, para tratar de volver a imponer sus líneas de  enriquecimiento al imperio”.